En referencia en la nota publicada en el portal de internet de Canal 66, escrita como una supuesta “carta ciudadana”, misma en la que se cuestiona mi salida como Subsecretario del Sistema Estatal Penitenciario en Baja California, en medio de la pandemia por SarsCov2 (COVID19), quisiera aclarar los siguientes puntos:
PRIMERO: El que suscribe, al ser alertado por las autoridades sanitarias de la inminente llegada de la pandemia sanitaria por SarsCov2 (COVID-19) a nuestro Estado, y que afectaría a todo el país y al mundo entero; por lo que junto con mi equipo de trabajo decidimos por unanimidad, sellar los Centros de Reinserción Social del Estado de Baja California, es decir, suspender temporalmente la visita de terceros, como: familiares, proveedores y asociaciones civiles o religiosas que brindan su apoyo al Sistema Penitenciario; esto con la finalidad de evitar contagios al interior de los centros, en virtud de que en ese momento no existía un solo contagio en los centros penitenciarios del Estado. De igual manera, tampoco había un solo Agente de la Policía de Seguridad y Custodia Penitenciaria o Personal Penitenciario contagiado, o con signos de contagio.
Cabe señalar que, desde los primeros días de marzo del año en curso, para ser más específicos, desde el día 05 de marzo, se establecieron filtros sanitarios para revisar la temperatura corporal, signos de contagio o malestar en los visitantes y así evitar su ingreso y posible contagio, pero, desde el mes de febrero se dio inicio a capacitaciones para el personal de los centros penitenciarios en el Estado, relativo a las cuestiones sanitarias respecto de la pandemia SarsCov2 (COVID-19).
Asimismo, he de manifestar que por estas medidas tomadas, fuimos felicitados por el Órgano Administrativo Desconcentrado, Prevención y Readaptación Social (OADPRS), ente responsable de la política penitenciaria en el país, personalmente se comunicó con nosotros el Comisionado, Dr. José Ángel Ávila Pérez, para felicitarnos por la medidas tomadas, e inclusive, el Sistema Penitenciario de Baja California fue nota periodística a nivel nacional, por haber suspendido temporalmente la entrada de visitantes, siendo de los primeros en tomar este tipo de medidas preventivas en el país, como lo recomendó tiempo después la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en los Estándares Especiales UNAPS COVID-19; señalando que en nuestra gestión se materializo está medida, consistente en suspender las visitas desde el día 15 de marzo del año 2020, lo que me lleva a lo siguiente.
SEGUNDO: La medida tomada y descrita anteriormente, hace referencia histórica, puesto que fue hasta el día 17 de marzo de 2020, que se conocieron los dos primeros casos de contagio por SarsCov2 (COVID-19) en la ciudad de Mexicali, Baja California, siendo estas, dos mujeres que venían de un viaje al extranjero; siendo enfáticos que hasta este momento NO había Personas Privadas de la Libertad (PPL ́s), Agentes de la Policía de Seguridad y Custodia Penitenciaria, o Personal Administrativo o Técnico contagiados por COVID-19.
TERCERO: El día 24 de marzo de 2020, por decisión personal y profesional decidí renunciar al cargo que honrosamente había designado en mí el Secretario General de Gobierno Dr. Amador Rodríguez Lozano y el Gobernador del Estado Ing. Jaime Bonilla Valdez, todo esto por una decisión personal y familiar, sin “abandonar el barco” como se hace referencia en tan cobarde misiva.
CUARTO: A la fecha de mi renuncia al cargo, no había una sola Persona Privada de la Libertad (PPL), Agente de la Policía de Seguridad y Custodia Penitenciaria, o Personal Administrativo o Técnico contagiado o con sintomatología de contagio, a esa fecha ya se había diseñado e implementado el Protocolo para la Prevención y Detección Temprana del COVID-19 en el Sistema Penitenciario del Estado de Baja California, además, ya se habían acondicionado zonas aisladas para "Posibles Personas Contagiadas", por lo que con apoyo de donaciones y de la sociedad civil se habilitaron áreas especiales para aislar a dichas personas, tal y como se muestra en las fotografías que se agregan a esta misiva.
Además, se instruyó al personal directivo de los centros penitenciarios en el Estado, llevar a cabo una constante desinfección y limpieza de áreas comunes y estancias (celdas); asimismo, se iniciaron procedimientos para la compra de medicamentos e implementos para la lucha contra el SarsCov2 (COVID-19), así como la contratación de personal necesario y requerido para tender esta pandemia, como lo son médicos y enfermeras, lo cual ignoro si alcanzaría a concretarse a la fecha.
QUINTO: Está supuesta “carta ciudadana” se da en el contexto de una denuncia de carácter penal que será presentada en contra de la actual administración municipal de Mexicali, Baja California, esto por la mala gestión, dirección, supervisión y falta de protocolos y procedimientos al interior de la corporación policíaca de Mexicali; misma que es interpuesta por la familia de uno de los policías que perdiera la vida ante el SarsCov2 (COVID-19), el Agente René Moore Gómez, quien en su momento, solicitó a sus mandos “ser considerado” dentro del “grupo de personas vulnerables”, y este fuera ignorado y desestimado por sus superiores jerárquicos, lo que culminó en su fatídica muerte.
SEXTO: En esta carta se deja ver el “sello de la casa”, o “marca de agua” como políticamente se le conoce, y se me techa de oportunista por tratar de apoyar de forma “pro bono” a una familia que lo único que quiere es justicia, y lo único que se pide, es que se mida con la misma vara con que se midió al ex Director de Bomberos de Mexicali, en aquel trágico incidente del asilo de ancianos.
Los motivos de mi salida de dicho cargo fueron totalmente personales, y las Personas Privadas de la Libertad (PPL), así como sus familias pueden dar fe de mi gestión y el trato personal y humano que tuve con cada uno de ellos en mis visitas diarias a los Centros de Reinserción Social del Estado de Baja California, de lo que también puede dar fe el propio personal penitenciario adscrito a dichos centros; señalando además, que como titular del Sistema Estatal Penitenciario de Baja California, me tocó cesar personas relacionadas con actos indebidos al interior de los centros penitenciarios; es por ello, que olvidar 30 años de abandono del Sistema Penitenciario de Baja California no es fácil, y quien mejor que las Personas Privadas de su Libertad para dar fe de ese hecho innegable.
P.d. Pongo a disposición de quien dirige esta cobarde e infamante carta, mi teléfono, por si persiste duda, o requiere de prueba en contrario de lo dicho, de forma personal y cara a cara daré cualquier aclaración. (686) 1886679.


