Las encuestas ya hablaron: Julieta Ramírez va arriba en todas las mediciones rumbo a la gubernatura de Baja California.
La reacción fue inmediata.
El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, giró la consigna y echó a andar la operación, moviendo piezas y activando a medios para golpetear con dedicatoria.
No fue casualidad.
Ya huele a 2027 y la guerra sucia arrancó antes de tiempo.


