Mexicali, Baja California, 12 marzo 2026.– La diputada Yohana Gilvaja presentó un exhorto ante el Congreso del Estado para que la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenación Territorial (SIDURT) revise el proyecto y la ejecución de las obras que se realizan en el Bulevar 2000 de Tijuana, con el objetivo de prevenir accidentes y evitar afectaciones a la movilidad de miles de ciudadanos.
Durante su intervención en tribuna, la legisladora señaló que en Tijuana miles de personas pasan entre dos y cuatro horas al día en el tráfico, lo que refleja un crecimiento urbano sin planeación adecuada y decisiones gubernamentales que, dijo, llegan tarde o se toman sin considerar las necesidades reales de la población.
Gilvaja advirtió que el modelo que se está implementando en esta vialidad podría derivar en una “privatización de la movilidad”, al priorizar carriles de cuota mientras los carriles libres continúan con problemas de deterioro, baches y falta de señalización.
“La movilidad no puede convertirse en un privilegio para quien pueda pagar. No se puede tener carriles de primera para unos y carriles deteriorados para miles de trabajadores que utilizan diariamente las vialidades públicas”, expresó.
Asimismo, la diputada señaló que las obras se realizan con deficiencias en señalización y control vial, lo que ya ha provocado accidentes, situación que consideró preocupante por el riesgo que representa para automovilistas, pasajeros y peatones.
Otro de los puntos planteados en el exhorto es la preocupación de vecinos de la zona este de Tijuana por la eliminación de retornos en el Bulevar 2000, lo que podría obligar a los ciudadanos a recorrer mayores distancias para llegar a sus hogares o centros de trabajo, generando más tiempo de traslado, mayor gasto en combustible y más congestionamiento.
Por ello, la legisladora solicitó formalmente al titular de SIDURT, Arturo Espinoza Jaramillo, revisar tanto el proyecto como su implementación, así como informar dónde estarán ubicados los nuevos retornos en la vialidad y garantizar que la obra no genere distorsiones en la movilidad ni afectaciones a las comunidades cercanas.
Finalmente, Gilvaja subrayó que las obras de infraestructura deben responder a las necesidades de la ciudadanía y no convertirse en proyectos que generen más complicaciones para quienes diariamente transitan por esta importante vialidad de Tijuana.




