Mexicali, BC, a 16 de agosto de 2026. La Fundación Mujeres que Viven celebró este fin de semana su decimoquinto aniversario. Quince años que se dicen fácil, pero que representan miles de abrazos, vidas transformadas y una comunidad entera diciendo presente para apoyar a las mujeres que enfrentan el cáncer de mamá.
Los festejos iniciaron el pasado sábado 15 de agosto con una emotiva misa en la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, la cual fue presidida por S.E. Mons. Enrique Sánchez Martínez, Obispo de Mexicali.



Posteriormente, la celebración continuó en el Hotel Lucerna, donde se ofreció un ameno desayuno en honor a las “Rositas”, el invaluable grupo de voluntarias. Este grupo de mujeres extraordinarias ha sido el pilar de La Fundación; sin su entrega, no sería posible haber acompañado a tantas pacientes a lo largo de esta década y media.
Durante la mañana, las “Rositas” y los asistentes estuvieron acompañados por la Lic. Ana Lucía Murillo Villalobos, Presidenta de la Fundación Mujeres que Viven; la Directora Mtra. Patricia Pacho Ruiz; Rodolfo Gallardo del área de Procuración de Fondos, así como por todo el comprometido personal que trabaja día a día en La Fundación Mujeres que Viven.




El legado de amor de La Fundación nació en el año 2011 gracias al enorme corazón y visión de su Fundadora, la Sra. María de Jesús Villalobos Sepúlveda. Hoy, esa visión continúa viva y se dirige a través de tantas mujeres que mantienen firme su misión. Enfrentar el cáncer no significa solamente combatir una enfermedad; significa enfrentar miedos, cambios y momentos difíciles. En La Fundación Mujeres que Viven, acompañar significa estar ahí en cada paso.
Tan solo durante el año 2025, Fundación Mujeres que Viven logró brindar un total de 1,548 apoyos directos, mejorando la calidad de vida de cientos de pacientes.
Son 15 años acompañando, 15 años previniendo y 15 años transformando la solidaridad en esperanza. Detrás de cada cifra de apoyo hay una historia, y detrás de cada historia hay una mujer valiente que merece sentirse respaldada por su comunidad.






